Península y Borneo
En la península se enlazan la capital, las ciudades del estrecho, las tierras altas y la costa este con sus islas. En Borneo cambia todo: parques nacionales con orangutanes, cuevas gigantescas, ríos que se navegan al amanecer y la montaña más alta del sudeste asiático.
Puertos del estrecho
El estrecho de Malaca fue durante siglos el paso obligado entre China y la India. De ahí salen ciudades con templos chinos, mezquitas, iglesias portuguesas y casas de comerciantes peranakan, con azulejos, patios interiores y fachadas estrechas pintadas de colores.
Selva, montaña y arrecife
Buena parte del territorio sigue cubierta de selva ecuatorial, una de las más antiguas del planeta. Hay parques con pasarelas entre las copas, ríos donde se ven narigudos y elefantes pigmeos, cuevas enormes y arrecifes bien conservados en ambas costas.
Laksa, satay y roti
Comer es aquí un deporte nacional: laksa picante de coco o de pescado, nasi lemak con anchoas y huevo, satay a la brasa, roti recién estirado, dim sum, curris del sur de la India y una repostería llena de pandan y azúcar de palma.
Cuándo y cómo viajar
El clima es ecuatorial todo el año y lo que cambia es la costa: entre noviembre y febrero conviene el oeste; el resto del año, el este. Cada viaje a Malasia se diseña a medida: península, Borneo o ambos, con los días de playa que quieras al final.